31 de Agosto de 2009
¿No sería maravilloso si cada unidad Pediátrica de cáncer tuviese a una Deborah Miller para dar esta sensación de paz y esperanza?
Sylvia Ross
Recibí este bonito comentario de Sylvia y le doy las gracias por compartirlo conmigo. Me llena el corazón saber que otros también sienten la necesidad de este apoyo emocional para niños en hospitales.
Sylvia enunció mi meta perfectamente: Demos a niños en hospitales por todo el mundo una sensación de paz y esperanza. Me gustaría implementar programas como el que tengo en Oaxaca en otros hospitales. Estoy dispuesta a enseñar a otros cómo hacerlo en un entorno hospitalario de manera respetuosa para con todos los involucrados y complementario a los tratamientos que reciben.
Por favor ayúdenme a hacerlo identificando a ‘hospitales’ de los E.E.U.U. o Canadá (para empezar) en los cuales puedo implementar un Programa Complementario como el que tengo en Oaxaca, México. Ayúdenme a crear todos los materiales, audios, vídeos y más con una donación sincera; no importa lo grande o pequeño que sea, toda ayuda marca la diferencia. Dona un Osito Tappy para poderlo regalar a un niño que busca desesperadamente una manera de encontrarse mejor. Son maneras simples de asegurarse de que los niños puedan encontrar paz y esperanza ante una enfermedad tan seria como el cáncer. Con un gesto pequeño, Vd. también puede marcar una enorme diferencia.
(Los botones para donaciones están a la derecha de la página)
25 de Agosto de 2009
Estoy creando vídeos de ‘Tapping con Niños’ para ayudar a niños con cáncer a hacer tapping por sus problemas.
Necesito ayuda con los precios generales de crear estos vídeos. Cualquier donación, grande o pequeña, para ayudar a hacer estos ‘Vídeos de Tapping’ que ayudarán a tantos niños a manejar el cáncer, será muy apreciada por mi y por los niños.
Leo quiere ser una de las estrellas de mis vídeos. Ayúdame a conseguir que se convierta en ESTRELLA.
Haz clic en el botón ‘Donar a Niños con Cáncer’ a la derecha de este blog si sientes un sincero deseo de ayudarme con esta fase del proyecto.
25 de Agosto de 2009
Johan, una preciosidad de año y medio con leucemia, recibió un Osito Tappy. Su mamá me dijo que se anima cada vez que me ve porque sabe que soy la señora que hace tapping con el osito. Me conoce como la señora del Osito Tappy. Es algo que me encanta. Creo que es un título genial.
El día de la foto, le pidió a su mamá que la cogiese en brazos para poder acercarse y saludarme. Aunque la foto no lo muestra, fue la primera vez que vi sonreír a esta niña. Ay, que delicia.
Aun los niños tan pequeños como Johana aprecian la atención y cuidados que les llega de hacer tapping y de un Osito Tappy.
p.d. No puedes evitar el enamorarte de los ojos de esta niña.
18 de Agosto de 2009
Las enfermeras de oncología y pediatría me han pedido que haga tapping con ellas. Me sentí muy honrada y feliz porque reconocen el valor de hacer tapping para ayudarlas a tratar con el horario de trabajo tan increíblemente ajetreado que tienen.
Encontramos una sala vacía en el hospital, recogimos algunas sillas y banquetas y estas ochos enfermeras empezaron a hacer tapping conmigo.
Los temas que eligieron fueron ‘estrés’, ‘estrés del trabajo’ y ‘estar cansadas’ ya que están de pie todo el día, moviéndose constantemente, tratando con los niños y sus familiares y además de todo eso tienen que hacer los informes administrativos para cada paciente. Hicimos tapping, nos reímos, bromeamos y aliviamos el estrés.
Fue una sesión corta pero la diferencia que produjo era obvia. Compartieron cómo notaban que la espalda, el cuello y los pies estaban refrescados. Se sentían más tranquilas y relajadas. Esos poco minutos les permitió volver a su trabajo con más energía y con una sonrisa en la cara.
Ahora, imaginen si enfermeras en hospitales por todo el mundo estuviesen haciendo tapping. ¿No serían asombrosos los resultados? Enfermeras, estoy preparada para enseñarles cómo.
10 de Agosto de 2009
Rosa es nueva en el hospital. Tiene un linfoma en el ojo derecho. La enseñé cómo hacer tapping para sentirse mejor, para ayudar con el picor que tiene en el ojo y para hablarle a su cuerpo sobre ponerse bien.
Hoy le dejé prestado un Osito Tappy para utilizar durante su estancia en el hospital. Sus ojos engrandecieron cuando se lo traje y le enseñé los puntos de tapping. Hizo tapping en su cuerpo en los puntos correspondientes que le mostré en Tappy.
Cuando estaba lista para marcharme, llegó el almuerzo. Me giré y vi que Tappy estaba a su lado como si estuviese almorzando con ella. ¡Que dulce!
2 de septiembre de 2009
Jonathan era un jovencito de 15 años cuando le conocí en el hospital. A penas hablaba con nadie. Estaba enfadado, frustrado y disgustado con el mundo por lo que se aisló en su propio mundo de la miseria, el dolor y el sufrimiento de la leucemia.
Ofrezco de manera voluntaria mis conocimientos de EFT o el Osito Tappy en una unidad de cáncer de niños. Aunque Jonathan apenas me hablaba, me acercaba a él, le hablaba y hacía EFT en mí misma para él mientras él me observaba y en raras ocasiones participaba. Una de sus hermanas y yo hacíamos tapping para Jonathan. Me dijo que el padre de Jonathan había muerto cuando tenía 8 años. Básicamente estaba en casa solo porque su madre tenía que salir de casa para trabajar y cuidar de sus 8 hijos.
Un viernes en concreto Jonathan se encontraba muy mal. Tuve una conversación mental con Jonathan en la que dije que entendía porqué estaba tan enfadado con su madre por no estar presente, con su padre por haberse muerto y dejarle solo y que tenía buenas razones por estar enfadado con el mundo. Comprendía su enojo con su madre por no amarle porque ella también era como una niña que no podía apoyarle. Tenía razones de sobra por estar enfadado con el mundo. Le dije que tenía dos opciones: Quedarse y sanar con amor en el corazón, o marcharse y estar con el Espíritu. Le dije que ambas opciones eran aceptables. De él dependía. Me marché del hospital con la sensación de que no seguiría con vida la próxima vez que visitara. Llegué el lunes y para mi gran sorpresa le vi con mucho mejor aspecto y con más familiares acompañándole que jamás había visto.
A lo largo de los meses siguientes, Jonathan se convirtió en un joven diferente. Uno que sonreía, hablaba y que estaba abierto. Hizo EFT conmigo cada vez que visitaba. También utilizaba el Osito Tappy cuando no le veía nadie. Hice tapping con sus hermanas y su madre y con él sobre su sanación, sus penas y heridas y los de cada uno de ellos. Vi que lo que Jonathan ansiaba más que nada en el mundo era sentirse amado. Al hacer EFT liberó muchos de los obstáculos que le impedían recibir amor.
Jonathan parecía realmente feliz y contento al marcharse del hospital la última vez que le vi. Sus ojos tenían una mirada de paz. Justo antes de marcharse le dijo a una de las otras madres que se sentía bien, en paz y que estaba bien pero que sabía que su cuerpo no se recuperaría. Incluso cuando le conocí por primera vez, estaba recibiendo tratamiento paliativo pues su cuerpo hacía meses que ya no respondía a ningún tratamiento. Aunque Jonathan falleció unos pocos meses después, consiguió algo importante, grande e increíble: falleció sintiéndose en paz en lugar de estar enfadado con el mundo; creó una sanación en su propio interior y con su familia, una que le permitió sentir el amor de ellos – lo que más ansiaba en la vida. Ese regalo perdurará durante mucho tiempo.
Bendito seas, Jonathan, por ser un alma tan maravillosa. Te doy las gracias por enseñarme que aunque no siempre conseguiré ayudar a niños a sanarse del cáncer, puede surgir algo más grande – la sanación del corazón y el alma.
2 de septiembre de 2009
Envío bendiciones y amor a Samantha y Honorio ahora que han fallecido. Ha sido un honor para mí conocerles.
Samantha cambió de ser una jovencita enfadada con tendencias a rabietas, a una que sonreía abiertamente e incluso se reía durante sus tratamientos. Ha sido una bendición para mí el que mi última experiencia con ella fue recibir su cariñoso abrazo. Me alegra informarles que estuvo rodeada de su familia en un ambiente cariñoso al marcharse.
Honorio vivió con el cáncer durante 9 años. Lo hizo con elegancia y tranquilidad. Este alma gentil manejó su sufrimiento sin quejas e incluso de marchó de manera gentil.
Me encantaría que estos niños viviesen hasta llegar a ser viejos y canosos pero también reconozco la sabiduría de dejar el cuerpo físico cuando llega el momento. Mi deseo es ayudar a estos niños a vivir tanto tiempo como es apropiado para ellos de una forma que les permite sentirse bien, y ayudarles a marcharse gentilmente porque también es derecho suyo marcharse en paz. Quiero ayudar a cada uno de ellos a tener una mejor calidad de vida, sea corta o larga.
30 de Julio de 2009
Hoy ha sido uno de esos días en que he recibido un regalo inesperado pero realmente hermoso.
Con los dedos Samantha me gestionó para que me acercara a su cama. Cuando llegué a ella me rodeó con los brazos y me dio un dulce beso en la mejilla. Me emocioné tanto. Este es uno de los regalos más hermosos que me puede dar un niño con cáncer. Me mostró cómo mi presencia y el uso de EFT, la Ley de Atracción y visualización le ha llegado al corazón. Fue un honor para mi recibirlo.
30 de Julio de 2009
Jorge es un chico de 11 años quien ha estado esperando y esperando para ‘ganar’ un Osito Tappy. Pues bien, hoy fue su día de suerte. Era toda una sonrisa al recibir su Tappy. Hablamos sobre cómo utilizarlo de la mejor manera para ayudarle a sentirse mejor. Se nos ocurrieron 3 maneras:
1. Hacer tapping sobre Tappy hablando de lo que siente al estar enfermo y sobre cómo desea ponerse bien.
2. Poner a Tappy sentado y mirándole para que pueda ver cómo Tappy presta mucha atención a lo que dice Jorge. De esta manera sabrá que Tappy le escucha sobre cualquier preocupación que pueda tener. Se sentirá apoyado.
3. Hacer tapping sobre Tappy somo si fuese Tappy quien está enfermo y Jorge le quiere sanar.
Sé que Jorge disfrutará utilizando estas 3 nuevas maneras de utilizar su nuevo Tappy y creará más maneras él mismo.
21 de Julio de 2009
Emigdio tiene leucemia.
La primera vez que conocí a Emigdio estaba a solas en su cama en el hospital, acostado allí pálido, triste y sin energía. Me vio entrar con el Osito Tappy y podía ver la curiosidad en sus ojos. Cuando entré con Tappy, estaba curioso. ¿Quién es esta mujer y porqué lleva un osito de peluche? Le pregunté si quería aprender a usar sus dedos mágicos. Asintió con la cabeza. Cuando le pregunté si se sentía triste o si tenía dolor, me dijo que no tenía energía. Comenzamos a usar Tappy e hicimos tapping sobre energía. Su color mejoró y se incorporó en la cama.
Miedos
La próxima vez que le vi todavía tenía buen color y me contó que tenía mucha más energía y estaba mucho menos cansado. Su sonrisa era tan amplia que me sentí llena de alegría.
Decidí enterarme si tenía algún temor. Pensó durante un momento y luego dijo que sí. Le pregunté de qué color era. Dijo que no tenía color. Le pregunté si tenía forma. Dijo que era un animal. Le pedí que cerrara los ojos y me dijese qué animal era. Pensó durante un momento y luego me dijo que era un perro. Cuando le pregunté si era un perro rabioso asintió enérgicamente que sí.
Hicimos tapping:
Tengo este miedo y tiene el aspecto de un perro.
Es un perro malo.
Es un perro negro y malo.
Me asusta.
No me gusta.
Le tengo miedo.
Me podría hacer daño.
Creo que al perro le gustaría un poco de atención igual que yo.
Puede que también necesite un poco de amor…
Puedo cambiar al perro malo si lo trato amablemente.
Creo que le daré algo de comer para que se encuentre mejor.
Convierto el perro malo en un perro amable, una mascota, un perro amistoso.
Le pedí que de nuevo cerrara los ojos y mirase al miedo que era un perro. Lo hizo, pero rápidamente abrió los ojos con una expresión de agradable sorpresa en el rostro. Dijo que no era un perro malo, sino un perro bueno. Estaba sonriendo de oreja a oreja. Ya que estaba solo de nuevo le pregunté si echaba de menos a su familia. Por supuesto que los echaba de menos. Hicimos tapping sobre ver a su familia en su imaginación y que siempre estaba cerca. Cuando terminamos no se sentía solo, sino que sentía que su familia estaba a su lado.
Al día siguiente la enfermera me informó que Emigdio la había contado ilusionado cómo habíamos utilizado Tappy para eliminar sus miedos.
Mientras trabajo con este jovencito y veo lo excitado que está sobre sanarse y haber encontrado una manera de eliminar sus miedos, se me ensancha el corazón y los ojos se me llenan de lágrimas.
La Promesa
Algunas semanas después, Emigdio se encontraba en la Unidad de Cuidados Intensivos con una infección intestinal. Me dijo que la infección tenía un color verde, un verde feo. Utilizamos el Osito Tappy para limpiar esa imagen. Mientras hicimos tapping decidimos quemar el verde feo. Costó algún tiempo pero luego desapareció. Colocamos ‘energía’ sanadora en su lugar.
Ahora que hemos hecho tapping juntos varias veces y confía en mí, le pregunté si se acordaba de cuándo se puso enfermo por primera vez. Sin dudar, dijo que fue tres años atrás en el momento en que enfermó su hermanito. Estaba asustado. Ese miedo era como una jauría de perros malos. Hicimos tapping para liberar esos miedos/perros malos.
Le pregunté si había alguna otra cosa. Dijo que estaba asustado por su hermanito así que prometió enfermar para que su hermanito pudiese sanar. Casi no podía creer lo que estaba oyendo. Que promesa tan increíble. ¿Cómo puede uno sanar cuando está ligado a una promesa tan poderosa?
Hicimos tapping:
Estaba asustado por mi hermanito y me puse enfermo en su lugar.
Él se puso bien, pero yo he seguido enfermo.
Pensaba que estaba haciendo una cosa buena para que él sanase.
No sabía que se pondrían bien él sólo.
Entonces yo seguí enfermo.
Soy buen chico.
Prometí ponerme enfermo porque amo tanto a mi hermanito.
Elegí ponerme enfermo por mi hermanito, pero ya no lo tengo que seguir haciendo.
Ahora sé que mi hermanito se pondrá bien él solito y yo también me puedo poner bien.
Me libero de esa promeso de estar enfermo en su lugar.
Ahora puedo ponerme bien.
Dijo que el miedo se había ido pero yo sabía que algo le quedaba por la expresión de su cara. Así que le hice mirar de nuevo a su enfermedad. Esta vez era un dolor en el lado izquierdo del pecho/corazón. Le pregunté si sentía culpable y dijo que sí.
Hicimos tapping:
Me siento culpable porque prometí enfermar para que mi hermanito pudiese sanar.
Soy buen chico haciendo lo que pensaba era lo mejor.
No sabía hacerlo de mejor manera, pero ahora yo también estoy libre para sanar.
Parecía estar tan aliviado. Después solo quería cerrar los ojos y dormir. No hay nada como una profunda liberación para hacer que quieras descansar.
La próxima vez que le vi tenía un aspecto radiante, feliz y sano. Su padre dijo que progresaba bien.










